
Deje de ensuciar los espejos del baño con vaho
¿Alguna vez ha salido de una ducha caliente y se ha dado cuenta de que su espejo está completamente emborronado? Es molesto. Uno tiene que esperar a que el vapor desaparezca para poder afeitarse o maquillarse.
Por eso utilizamos calorías de onda corta infrarroja (IR) en nuestros calentadores de espejos.
La mayoría de los calentadores utilizan cables resistentes que tardan mucho en calentarse. Intentan calentar el aire alrededor del cristal, lo cual es una pérdida de tiempo. Nuestros emisores IR funcionan de manera diferente: envían calor directamente al cristal. Sin esperas, sin necesidad de calentar toda la habitación… solo claridad instantánea.
El secreto está en la velocidad.
Utilizamos tubos de cuarzo halógeno porque se calientan rápidamente. Cuando diseñamos estos dispositivos, prestamos atención a la potencia en relación con la longitud del tubo. ¿Por qué? Porque cuanto más energía podamos concentrar, más rápido alcanzará el cristal esa temperatura adecuada en la que no puede formarse vaho. Así, obtendrá un reflejo claro antes incluso de tomar su toalla.
Construyendo productos duraderos
No escatimamos en materiales. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para los tubos, ya que puede soportar ser encendido y apagado todo el día sin agrietarse bajo la presión.
Para mantenerlo sencillo, utilizamos conectores estándar R7s o SK15. Esto significa que se adaptan perfectamente a los sistemas existentes, sin causar problemas.
Y aquí hay un detalle adicional: una capa especial en los tubos. Esto ayuda a que el revestimiento del espejo absorba mejor el calor. Pero, lo más importante, reduce el brillo excesivo. Nadie quiere tener una luz deslumbrante mirándolo mientras se cepilla los dientes.
El equilibrio
Ahora bien, hay un problema: las calorías de onda corta IR generan mucho calor en un espacio muy pequeño. Si se colocan demasiados emisores en un marco reducido, sin darles espacio suficiente, la temperatura subirá demasiado. Podría derretirse el adhesivo o dañarse el revestimiento del espejo.
Se trata de encontrar el equilibrio. Nos aseguramos de que la potencia sea compatible con la capacidad del marco para permitir que el calor se escape. De esta manera, obtiene el calor necesario sin riesgo de que el espejo se dañe.