
En la zona de servicio, la línea de preparación del comida está en constante movimiento, y nadie tiene tiempo para que un plato frío deteriore la textura de los alimentos o disminuya su brillo. Un calentador radiante colocado sobre el mostrador proporciona calor adicional justo donde se realizan los preparativos, de modo que los alimentos permanecen a la misma temperatura sin secarse.
Lo importante detrás de todo esto
Estos calentadores utilizan elementos infrarrojos de cuarzo, lo que permite una respuesta rápida y un control preciso de la temperatura. En la práctica, la zona caliente se estabiliza en 90 segundos, y la temperatura en la superficie se mantiene dentro de un rango de ±3°C a lo largo de toda la anchura del mostrador. Esto garantiza una distribución uniforme del calor; así, la parte superior de los alimentos sigue caliente, mientras que la parte inferior permanece crujiente. De esta manera, no hay puntos de calor extremos que quemen los condimentos o derritan el queso. Se puede elegir entre voltajes de 120V o 240V, con conectores NEMA estándar o terminales de cableado directo. Además, su tamaño permite instalarse sin ocupar demasiado espacio en el mostrador.
¿Por qué merece estar en la zona de servicio?
Se trata de un calor adicional, no de un sustituto para los hornos convencionales. Mantiene los platos y los alimentos a una temperatura constante, evitando las fluctuaciones de temperatura que ocurren con los hornos tradicionales. Esto significa menos devoluciones de alimentos, tiempos de preparación más rápidos y menos desperdicio, ya que los alimentos no se enfrían antes de llegar al cliente. El consumo de energía también es razonable, ya que solo se calienta la zona de servicio, no toda la cocina.
Un detalle importante sobre el calor radiante: Es un calor direccional, por lo que es necesario tener en cuenta la distancia entre el calentador y los alimentos. Colóquelo a una altura de 12–18 pulgadas sobre el mostrador, para cubrir la área necesaria sin afectar al personal o a los clientes que se encuentran debajo. Manténgalo alejado de llamas abiertas y equipos que generan mucho vapor. Limpie regularmente los elementos de cuarzo para asegurar que la temperatura sea constante. Si el mostrador es estrecho, planifique la ubicación del calentador de tal manera que su luz alcance los platos, y no solo la superficie metálica vacía.