
Ya saben esa sensación: estar de pie en la sala de estar durante una tarde soleada de invierno, con el sol entrando por las ventanas orientadas hacia el sur. Pero el aire sigue estando frío. La pared norte permite que entre corriente de aire frío, y ese antiguo calentador eléctrico trabaja sin parar, pero no logra calentar bien la habitación. Elegir un calentador infrarrojo tipo Sunlike adecuado para la orientación y el aislamiento térmico de la habitación no es algo arbitrario. Se trata de una fórmula sencilla que permite lograr comodidad donde sea necesario.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico
Los calentadores infrarrojos tipo Sunlike emiten calor radiante: un calor que viaja a través del aire y calienta directamente a las personas y las superficies, al igual que el sol en un día frío. En su interior, se utiliza un elemento de fibra de carbono dentro de un tubo de cuarzo para emitir un calor infrarrojo uniforme y natural.
Lo importante es la potencia por metro cuadrado, no solo la potencia total. Para habitaciones con buen aislamiento térmico y exposición al sur, generalmente son suficientes 60–80 vatios por metro cuadrado. Para habitaciones orientadas al norte o con ventilación excesiva, se recomienda utilizar entre 90–110 vatios por metro cuadrado. La mayoría de las casas funcionan con 120 V, y nosotros incluimos un termostato para mantener una temperatura constante, además de protección contra vuelcos, para mayor tranquilidad.
Por qué este enfoque funciona en la práctica
La comodidad es algo personal y se siente de inmediato. Cuando se ajusta la potencia según la exposición y el aislamiento térmico, se siente calor en cuestión de segundos, no minutos. El calentador no intenta calentar todo el volumen de aire; en lugar de eso, calienta directamente las superficies y los cuerpos que determinan cómo nos sentimos de calor.
Esto significa menos zonas frías, menos intermitencias en la temperatura, y una sensación de calor más constante. También significa que se puede usar el calentador solo cuando sea necesario, de modo que el consumo energético se adapta a la ocupación real de la habitación.
Los detalles que marcan la diferencia
La ubicación es importante. Coloque el calentador infrarrojo tipo Sunlike en línea con la zona que utiliza más, y no bloquee el paso del calor radiante. Las distancias respecto a los muebles y cortinas deben seguir las instrucciones del manual.
En habitaciones con techos altos, dirija el haz de calor hacia la parte inferior de la habitación, para así calentar mejor a quienes están allí. Una desventaja es que el calor radiante funciona mejor cuando uno está justo debajo del haz de calor; por lo tanto, en espacios muy amplios, puede ser necesario usar dos unidades para cubrir toda la área de manera uniforme.
Ajuste la potencia según las características de la habitación, y sentirá calor desde la primera noche fría.